sábado, 29 de febrero de 2020

Vivir mata



Hay veces que el ser humano se entrega a sus pasiones con tal desmesura que olvida la necesidad de mantener su racionalidad por encima de los sueños y el sueño más ambicionado, el más irracional y el que todo lo mueve y todo lo domina, el sueño por excelencia, es el sueño de la inmortalidad. Entregados a ese sueño somos capaces de priorizarlo todo, de justificarlo todo y de llevar a cabo las más enormes monstruosidades, pero la realidad se impone y el ser humano debe afrontar la inevitabilidad de la muerte como la verdad suprema que, además de justificar su vida, la termina.
En estos días podemos comprobar cómo esa verdad moviliza los más secretos temores y pone en marcha las conductas más irracionales, más absurdas y más básicas. La amenaza de hoy sólo es tal por la repercusión mediática que se le concede, si bien podríamos tener esa misma cobertura sobre un variado abanico de enfermedades que, siendo prácticamente desconocidas, acaban con la vida de cientos de miles de personas o determinan su existencia de una manera atroz. Malaria, dengue, zica, mal de Chagas, sarampión -el año pasado, sólo en la RDC, esta enfermedad ha dejado más de 6.000 muertos- tos ferina, con más de 300.000 muertos al año y millones, lo he escrito bien, millones de infectados cuya edad, de forma mayoritaria, es inferior a 5 años; por no hablar del 50% de mortalidad de la fiebre amarilla. ¿Qué hace que esta vez cunda la alarma y el pánico más irracional se lleve por delante toda sensatez, cordura o mesura? Desde mi punto de vista -particular e intransferible – la constatación de que algo desconocido nos espera a la vuelta de la esquina y siempre demuestra que tiene capacidad para matarnos.
La gran revolución del siglo XX ha sido la sanitaria; una medicina que ha construido el sueño de la invulnerabilidad frente a las enfermedades infecciosas: vacunas, antibióticos y fármacos milagrosos acabaron con el azote de la tuberculosis, la parálisis infantil, el sarampión, la viruela -el gran asesino de nuestra historia – y nos hemos creído que lo controlamos y lo vencemos todo, que la lista de enfermedades mortales se reduce al cáncer y a cuatro cosas raras además del tabaco, la obesidad y los ataques cardíacos, pero la realidad se impone y la evolución deja ver su potencial destructivo de vez en cuando.
Pues bien: somos mortales y virus y bacterias intentan todos los días adaptarse a un entorno hostil creado por el ser humano en forma de fármacos y vacunas, pero llegará el día en el que una mutación consiga abrir una brecha, una enorme brecha de millones de muertos, en nuestra línea de defensa y ese proceso evolutivo con miles de millones de años de sabiduría y experiencia, ese científico anónimo que encuentra sin buscar, pondrá en circulación un enemigo que nos diezmará de forma significativa y reducirá el número de humanos de una forma importante.
Hasta que ese momento llegue lo sensato es aceptar que vivir mata y que lo mejor es adaptarse, tener tranquilidad y buenos alimentos. Sólo pasa lo que ha pasado siempre, pero con ruido, con mucho más ruido que antes y envuelto con mucha más estupidez.

sábado, 15 de febrero de 2020

Satisfacción y Libertad


Como certificación del miedo: 
el sistema de Blogger de Google no deja subir una imagen del cacharrito

Como las grandes revoluciones, la cosa nos llegó en forma de un suave y lejano rumor, un cuchicheo apenas audible hasta que se ha convertido en un clamor, casi un grito de liberación que, por encima del humor, deja ver muchas cosas y avanza grandes cambios en los usos y costumbres.
La sexualidad femenina ha sido, hasta hace muy poco, un territorio regido por oscuros arcanos que han dejado ver sus secretos desde hace muy poco tiempo y de forma muy tímida, poco a poco y manteniendo un cierto pudor ajeno a los grandes titulares.
Primera en el desfile de las revolucionarias fue la píldora anticonceptiva, que eliminaba una importante barrera: la posibilidad de embarazo. Libre de esa amenaza, la mujer empieza a volar sola, se abre a una sexualidad más naturalizada y espontánea ajena a la eterna amenaza del embarazo.
La segunda gran abanderada de la revolución ha sido la información; la comunicación masiva acerca de una sexualidad distinta a la masculina que según se iba conociendo, mantenía diferencias sustanciales que el hombre empezaba a conocer, manejar y, porqué no reconocerlo, a temer un poco: ya no bastaba con penetrar, había que “cumplir” y la cosa se llenaba de estadísticas, tiempos, acciones, gestos, liturgias y cosas muy complicadas que las generaciones precedentes ni conocían ni manejaban.
La tercera bandera enarbolada ha sido la absoluta libertad de las mujeres para actuar según sus deseos y su gusto: había llegado la independencia, la toma de la iniciativa y la igualdad a la hora de proponer, buscar o elegir.
Y este año, prácticamente ha sido cosa de un año, ha llegado el automatismo de la satisfacción sexual. Mucho más masculino que femenino, el automatismo sexual -erección, manipulación y orgasmo – ha llegado al mundo de la mujer y el asombro sacude a los dos sexos. Al femenino por la sencillez con la que un apartito les sube hasta el cielo y al masculino porque, si no estás muy tranquilo y con criterios muy estables, lo puedes llegar a asociar con la amenaza de la inutilidad más absoluta.
Una mujer libre, independiente, que alcanza la satisfacción sexual con naturalidad, regularidad y rapidez va a dar miedo a muchos, seguro. Ya da miedo con su independencia, libertad y -podemos decirlo claramente – su demostrada superioridad en todo lo que no es fuerza bruta, pero es que, ahora, con el famoso “satisfayer”, la mujer se coloca en un plano de igualdad con la sexualidad masculina que habrá que ver cómo evoluciona y cómo cambia usos y costumbres.
Ya se decía de antiguo que lo de la jodienda no tiene enmienda, pero es que la tecnología ha abierto puertas que descubren mundos nuevos, inexplorados y muy satisfactorios. Por lo menos, podemos decir que, en esto, solo en esto, les llevamos milenios de ventaja en cuanto a la experiencia. Bienvenidas, chicas: el mundo de lo sencillo, fácil, rápido y seguro os dará agradables sorpresas.

martes, 7 de enero de 2020

El margen de los 100

Tras los primeros 100 segundos de margen, se comprueba el fracaso del Gobierno



Transcurridos los 100 segundos de margen y cortesía para el nuevo gobierno de España, es hora de hacer un frío y equilibrado balance de la gestión del ejecutivo.
Hemos sido pacientes y, como manda la tradición, hemos callado expectantes durante el tradicional periodo de gracia con el que todo nuevo gobierno debe contar para demostrar su valía y, por desgracia, los grandes temas siguen candentes y sin visos de pronta solución, por muchas promesas que nos hayan regalado durante tan generoso periodo de gracia.
Como no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, he aquí un repaso de la eficacia de las principales líneas de actuación gubernamental:
1º.- Donald Trump no ha pedido perdón por su asesinato selectivo encaminado a lograr la reelección en Noviembre y lo que es peor: demostrando el poco peso internacional de Pedro Sánchez, el presidente americano ni ha dimitido ni renuncia al proceso electoral de Noviembre. Lo anunciamos y no nos creían: he aquí la prueba de la intrascendencia y el general desprecio internacional del ejecutivo
2º.- Las mujeres de Arabia Saudita siguen sin poder vestir bikini en la playa. Ni la celebración de la súper copa ni la transigencia con los usos y costumbres del Wahabismo militante han logrado nada. Por mucho que Pedro Sánchez se declare feminista, en este campo no ha habido avance alguno.
3º.- Los Pujol siguen sin reintegrar su fortuna a las arcas del Estado. Demostrando su sumisión al nacionalismo catalán, Pedro Sánchez no ha logrado que la familia Pujol devuelva el fruto de sus continuadas rapiñas en justa compensación a la promesa de una mesa intergubernamental España – Cataluña. Otro fracaso más que añadir a la larga lista de decepciones que nos proporciona el Presidente.
4º.- La UE, una vez más, se niega a declarar Gibraltar como territorio español en claro rechazo a las justas reivindicaciones llevadas a cabo por el grupo parlamentario europeo de Vox y PP trabajando conjuntamente en defensa de España. Una renuncia vergonzante llevada a cabo, personalmente, por Pedro Sánchez en connivencia con Josep Borrell.
5º.- Los 5 muertos de este periodo confirman que la esperanza de vida de España se reduce tras la aplicación de las medidas sanitarias del nuevo gobierno y se constata la pérdida de eficacia del sistema nacional de salud. Tanto mejor nos iría con el desarrollo e implantación de los modelos privatizadores de la CAM.
6º.- Ni uno sólo de los españoles apuntados al gimnasio ha perdido un solo kilogramo de grasa desde la instauración en el Gobierno del nuevo ministerio. ¿Hay que dar algún dato más para demostrar que el Ministerio de Bienestar Social es un fiasco?
7º.- Alberto Garzón no ha conseguido que, bajo las nuevas directrices del ministerio de consumo, los operadores de telefonía, ni sus empresas contratadas, dejen de molestar con sus llamadas a la hora de la siesta. Su ineficacia es proverbial.
8º.- Según las últimas filtraciones, la Policía Foral de Navarra tiene ultimado su nuevo reglamento de tráfico que pretende imponer sanciones a los toros de San Fermín si superan la velocidad permitida en la calle Estafeta, declarada peatonal y con velocidad máxima de 10 Km por hora. Un ataque más a las tradiciones del mundo taurino perpetrado por este gobierno filocomunista.
9º.- Demostrando el claro rechazo social y el seguimiento de los consejos canónicos, ni un solo español se ha acogido a la posibilidad de adelantar su óbito tal y como permite la vergonzosa ley de eutanasia, verdadero torpedo a la línea de flotación de nuestros más sagrados valores y principios cristianos. Señor Sánchez: retire esa ley y dimita como corresponde a tan señalado fracaso.
10.- Por último, pues no hace falta más para desacreditar a este ejecutivo y poner de manifiesto su fracaso, tras el anuncio de las medidas para combatir la emigración rural y dotar debidamente a nuestros pueblos más despoblados, no ha habido ni un solo español o inmigrante que quiera alquilarme la casa que mis padres dejaron vacía en el terruño, por mucho que he bajado el alquiler y prometido arreglar las goteras. Una absoluta desidia e indefensión para los propietarios desprotegidos.
¿Hasta cuando los comunistas seguirán ejerciendo su tiranía sobre el sufrido pueblo español?

domingo, 29 de diciembre de 2019

La sementera del tiempo




En los helados surcos marrones, hoy maquillados de escarcha,
yace el tiempo en la fría sementera desgarrada, oscura,
arañada de añoranza y helada con el invierno.
Espera el hombre acobardado de hielo, viento y borrasca.
Sueña el lejano verde de un renacer olvidado
y Saturno, dueño del tiempo, rige esperanzas y sueños
y los sueños se hacen vino, se hacen recuerdos perdidos
se hacen nada pues nada somos ante el miedo.
somos nada bajo el hielo; somos, ante todo, nada.
Bajo la oscurecida luna del invierno duerme el verde
y el hielo muerde la tierra hasta el desgarro y el daño
Teme el hombre y huye el sol; calla el campo y todo muere
pero el sueño permanece más allá de la esperanza.
Volverá el verde Mayo y el hielo se olvidará de nuevo
Volverá la vida y el miedo volará lejos con la borrasca  
y el hombre mirará atrás buscando alivio del miedo
buscará ayuda, buscará la razón del daño
y encontrará a un dios que le explique, un dios
humano y calmo que le hable del sol y los vientos,
que le hable del solsticio y del verano, del hielo y el fuego
del miedo y la calma, del largo tiempo en sementera.
Como el tiempo, nuestras vidas, viven y mueren;
Duermen o respiran sobre una tierra arañada,
herida por nuestro paso y preñada de mañana.

sábado, 14 de diciembre de 2019

El Dedo y la Luna




Greta tiene razón, la emergencia es absoluta, lo confirman todos los datos fiables y, lo que es peor: ya se acumulan muertos cuya vida ha terminado por culpa del cambio climático. El problema es que la figura de Greta, una niña de 16 años con un destino cruel si no me equivoco, es una figura muy caricaturizable; es un objetivo fácil para esos reaccionarios que, ridiculizando el dedo que señala la luna, consiguen que olvidemos la existencia de la luna para centrarnos en lo insignificante y débil del dedo de una niña.
La reacción económica tiene una posición dominante y un objetivo claro; sabe manipular medios, personalidades y distribuye generosamente las inmensas cantidades de dinero que tiene a su disposición para oscurecerlo todo. Es dinero que compra voluntades, que compra el prestigio personal que fija precio a su traición y confunde, lanza fuegos de artificio, inunda las redes de memes y de fotos de Greta con el ceño fruncido y quieren que nos olvidemos de la verdad: esto está “mu jodido”.
Greta, en su posición de vanguardia, hace lo que siempre se ha hecho: exagera, radicaliza, grita, conmueve, señala el fuego que otros quieren que no veamos y su aparición debe ser aplaudida y también debemos agradecer la asunción inconsciente del destino de juguete roto que le aguarda tras la marea de notoriedad y fama. Le llegará y deberá asumirlo de la mejor manera posible, pero nos habrá beneficiado a todos y su mensaje habrá contribuido a que se pongan en marcha millones de pequeños actos individuales que son posibles y que, seguro, serán eficaces para cambiar la dirección de algunas corrientes de consumo. ¿Cómo? Sumando millones de pequeñas gotas al río de los cambios.
Todos podemos cambiar nuestro cepillo de dientes de plástico por otro de bambú; dejar el coche en casa ese domingo que nos apetece salir y ponernos a andar; todos podemos ir a la compra con nuestras propias bolsas y recipientes para evitar el plástico; todos podemos dejar notas en los supermercados diciendo que no compramos nada que esté contenido en plásticos (aunque sea mentira); algunos comprarán un coche eléctrico cuando tengan que cambiar…y todos esos pequeños gestos acabarán por crear segmentos de mercado que serán económicamente interesantes, verdadero punto de inflexión para todo. Y de momento, no han entrado en juego los políticos.
Los políticos deben ser conscientes de que el momento es ahora, que ya es la hora de legislar con absoluta dureza y sin piedad, por mucho que sume la cuenta a pagar. Como se hizo con el tabaco -y acordaros todos de todo lo que se dijo en contra de una medida que todos dijeron que era imposible y sin embargo se realizó sin problema – las medidas deben llegar de manera inmediata e inclemente. Se terminó todo lo que sea economía circular; se acabó desechar plásticos de botellas y se acabó permanecer genuflexos antes su majestad el coche y su vicario el petróleo.
No hay tiempo, ya ha pasado el tiempo de la duda: ha llegado el momento de actuar y no dejarse confundir por los bien pagados negacionistas. Mientras ellos perpetúan su negocio, la cuenta la pagamos todos y eso debe acabarse: no dejéis que os confundan o distraigan y dar el primer paso del largo viaje que tenemos delante. Decidir hacer una cosa, una simple cosa y mantenerla. Sentiros importantes con esa pequeña aportación y cuando la hayáis asumido y pertenezca a vuestros hábitos, añadir otra más y luego otra y…sentiros parte de la corriente que, lo consiga o no, intenta arreglar las cosas.
Nadie os podrá quitar ese logro ni ese orgullo por el deber cumplido.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Hijos de Todos



Que Vox está sacudiendo cimientos y conciencias es algo obvio, pero lo que para algunos no es tan obvio es que lo hace manejando los conceptos más peligrosos que imaginarse puedan. Vox simplifica, segmenta, disecciona y receta pócimas que, en su perversa simplicidad, parecen adecuarse a las necesidades más básicas de aquellos incapaces de manejar realidades complejas. La receta de Vox es terrible por su demostrada eficacia a lo largo de la historia, pero se olvida que la eficacia de esa estrategia sólo conduce a la guerra, al enfrentamiento, a la división y a la consagración del odio como motor de los cambios sociales.
Vox ha tenido un éxito desmesurado en las últimas elecciones y, crecido por sus ensoñaciones, se siente dueño del destino de algunos: de los más débiles y desfavorecidos por la suerte. Si quisiéramos diseñar una situación personal trágica, adversa, triste y definitoria de un oscuro futuro, posiblemente muchos de nosotros describiríamos punto por punto la vida de los menores no acompañados que son acogidos en tantos recintos europeos a la espera de…nada. Niños en tránsito hacia el anonimato que no son de nadie siendo de todos; sus vidas se deslizan paralelas a las nuestras, como lánguidos fantasmas que, cuando se hacen corpóreos y presentes, sólo pueden aspirar a molestarnos y a encender el odio de los votantes de vox marcados por el miedo.
Esos niños, adolescentes desnortados que a nadie aman y a nadie imitan, viven el horror de la no pertenencia: no tienen tribu, familia o cultura propia; no pueden ser nada que hayan aceptado, querido y sentido como propio y, sin embargo, creo firmemente que son nuestros, son de todos, que su tragedia nos salpica de silencio, olvido e ignorancia mientras dejamos que sean blanco de los odios de aquellos que, en su desgracia e indefensa invalidez, ven la fácil consagración de su poder.
El mensaje de Vox es repugnante en general, pero cuando convierte a estos niños y adolescentes en el blanco de sus ataques y mentiras, hace que se me revuelvan las tripas de indignación y luego, más calmado, pienso que es mejor que todos podamos ver la podredumbre de sus almas en su máxima expresión. Pienso que es mejor que aquellos que les aceptan vean, cada día, cada minuto de su abyecta aceptación, con qué y con quien trabajan y qué objetivos tienen esos a los que llaman “socios” y que quieren engañarnos negándose a aceptar la realidad de esa condición (Rae: persona asociada con otra u otras para algún fin.)
Hoy son esos anónimos -nos conviene que esos niños etéreos y ausentes no tengan nombre y se acerquen a la condición de cosa- seres que habitan los márgenes de nuestra vida, pero mañana podremos ser cualquiera de nosotros el blanco de sus odios: homosexuales, mujeres, adversarios políticos…y nadie podrá decir que no sabía lo que realmente significaba el discurso de este partido. El odio no tiene límite ni barrera moral alguna, el odio lo valida y lo justifica todo y todos debemos ser conscientes de que se ha iniciado su tiempo. Hoy son los MENAS, los hijos de todos, los que se han convertido en el centro de su odio. ¿Necesitamos algo más para darnos cuenta de su verdad? ¿Hay algo peor que ver a nuestros hijos en peligro? ¿Hasta dónde va a llegar la culpable complicidad de algunos? ¿Veremos impasibles la persecución de nuestros propios hijos mientras miramos hacia otro lado? Esperemos que no.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Nuevos elementos en la cadena de valor: la censura y la mentira




Los que pensamos y creímos, allá en el lejano 1993, que Internet vendría en auxilio de la libertad, la difusión global de la cultura y el conocimiento, la libre expresión y, en definitiva, la sustancial mejora de los elementos éticos que contribuyen a la mejora de las sociedades acertamos en parte y en otra gran parte, erramos las previsiones al 100%.
Hace semanas que vengo dando vueltas a la idea de escribir sobre los grandes peligros que, desde dentro del negocio desarrollado en internet, podemos ver los que nos dedicamos a esto: la enorme importancia de la nueva censura silenciosa ejercida por las marcas y por las plataformas de las redes sociales y la facilidad de dispersión de las mentiras en las redes sociales.
Si no habéis visto el video de la cabecera, por favor, dedicar los próximos 6 minutos a su visionado/lectura ( https://twitter.com/i/status/1198236759345238016 ) y podréis entender el primero de los dos puntos trascendentales del momento: si da dinero, Face Book (y todas las grandes corporaciones de internet) emitirán cualquier contenido que les aporte ingresos y mejora en la cuenta de resultados. No importa que estos contenidos sean políticos, empresariales o de supuestas tendencias sociales que enmascaren otros objetivos políticos y, normalmente, al servicio de ideas muy extremas. Esto vale para la difusión de mentiras a favor del breixit, la independencia de Cataluña o cualquier salvajada que mantenga que los judíos de Auschwitz estaban, realmente, de paseo por los bosques polacos. Mientras haya dinero por medio y no se ataque la libertad de la empresa emisora para hacer de su capa un sayo, vale todo y todo contribuye a que nos traguemos esa falacia de los mercados autorregulados en virtud de no se que inexorable ley con mágicos poderes para atajar las peores inclinaciones del espíritu humano. Eso en cuanto a la mentira, pero es que la mentira no vive sola en los nuevos territorios de los negocios de internet: la censura silenciosa se ha convertido en su inseparable compañera. Veamos.
Para que podáis tomar posiciones, entre Google y Face Book, dominan con mano férrea la industria de la publicidad y de los sistemas de gestión de publicidad que utilizan los medios de comunicación. En definitiva, tienen poder de vida y muerte sobre los medios - todos los medios, incluidos esos que nos dicen que son independientes – y si ellos dicen que los contenidos no son apropiados, la fuente de los ingresos publicitarios se seca inexorablemente. Mientras prohíben pezones y contenidos violentos -es decir, prohíben una gran parte de los contenidos de los medios de comunicación que DEBEN informar sobre delitos y faltas cometidos en las zonas de cobertura -ellos se dedican a vender nuestros datos de manera fraudulenta y llegan incluso a manejar nuestros historiales médicos para  -como delito potencial y todavía no probado -poder hacer negocio con aseguradoras que podrán rechazar nuestras pólizas si conocen nuestras patologías.
Y las marcas felices, pues ellas, también, pueden decidir no aparecer en esas páginas que informan de cosas tan desagradables y tan alejadas del idílico disfrute de sus productos. Nadie lo dice y nadie parece saberlo, pero entre los intereses de las marcas aprovechando esas posibilidades y la falta de ética de las grandes operadoras, la información de internet y el ejercicio de la libertad de prensa, va camino de la desaparición para convertir a la red en un entorno lleno de cachorritos y gatitos cuyas actividades a nadie perturban y contribuyen a que ellos hagan negocio dentro de una sociedad estupidizada, pacata y manipulada pro aquellos que cuyos intereses se basan en el ejercicio del poder a toda costa.
Por favor, desarrollar vuestra independencia de juicio, no les hagáis el juego y ante la posible difusión de algún contenido negativo sobre algo o alguien, siempre preguntaros sobre el origen, la veracidad y la motivación de aquellos que os hacen llegar esa clase de informaciones. La red se ha convertido en un entorno mentiroso y rentable para aquellos que engañan. Tener cuidado, que hay dragones tras las pantallas.


(1)    La cadena de valor empresarial, también cadena de valor, es un modelo teórico que permite describir el desarrollo de las actividades de una organización empresarial generando valor al producto final, descrito y popularizado por Michael Porter en su obra, Competitive Advantage: Creating and Sustaining Superior Performance (1985).1​