sábado, 28 de abril de 2018

LOS JUECES PASMADOS


Carlos Lesmes: el juez pasmado


Pasmo. Rae: 1. m. Admiración y asombro extremados, que dejan como en suspenso la razón y el discurso.

Carlos Lesmes, el jefazo de los jueces españoles, se muestra pasmado y escribe un comunicado defendiendo la labor judicial tras las manifestaciones populares rechazando la sentencia del “caso manada”, manifestaciones que, por su tardía llegada, demuestran más la extremada paciencia de los españoles que una desmedida repulsa hacia el autista, paralizado y lejano estamento judicial.
La democracia española lleva evolucionando desde 1978 y con ella las instituciones emanadas de la Constitución del mismo año pero, como en todos los colectivos, no todos sus componentes lo han hecho al mismo ritmo y algunos, como es el caso del poder judicial, se han visto descolgados del pelotón y llegan “fuera de control”: ya no se les considera parte de los corredores o participantes. ¿Causas? Muchas y variadas.
En primer lugar, entregaron, en la primera mano de la partida, su independencia en un pasteleo indecente con el poder ejecutivo y legislativo. Aceptaron ser tutelados y los nombramientos de sus principales órganos de gobierno dependen del capricho y voluntad de los que no forman parte de su colectivo, de manera que lo que hoy reivindica su máximo representante -la independencia-  es algo que nunca ha formado parte de su estructura orgánica.
En segundo lugar, este colectivo se ha instalado en una mansedumbre acomodaticia que le asegura la existencia en un universo paralelo muy lejano al común de los mortales. Su lenguaje es lejano e incomprensible; sus razonamientos abstrusos y eso les gusta; se sienten investidos de un poder casi sacerdotal propio de los iniciados en la cábala y su poder es tan inalcanzable como su propio lenguaje. Entregados al misterio y a la endogamia, se han aislado del colectivo al que sirven – remarco la importancia del verbo – y ya no queda nada que sea común a ambos colectivos, ni siquiera la semántica de los términos utilizados por ambos. Los significados se diferencian para aumentar la confusión y el estupor de los juzgados. ¿Es posible una comunicación entre dos partes que usan significados distintos para términos iguales? El follón está asegurado y el entendimiento es imposible.
Relacionado con el punto anterior, los juzgados mantienen un ecosistema propio que los ciudadanos perciben como claramente hostil: eres ajeno, no eres bien recibido y nosotros tenemos todo el poder sobre tu vida. Hasta tal punto es hostil que, en plena época de la revolución de las comunicaciones y de la gestión de información, se perpetúan las figuras antiguas de procuradores, secretarios, legajos acumulando polvo, incomunicación entre sus miembros y una ineficacia que clama al cielo, pero como sus órganos se deben al poder, se muestran agradecidos, sumisos y acomodaticios a las órdenes del amo.
En tercer lugar, y a pesar de ser ese poder el que vive y percibe las múltiples ineficacias de los códigos, leyes y normas, jamás, que yo sepa, se adelanta y exige el cambio normativo a sus amos. Si atendemos al último caso, me gustaría saber cuantas sentencias parecidas se han producido en los últimos años, cuantas víctimas se han visto asediadas por preguntas que demuestran el deseo del juez de acomodarse a la jurisprudencia dictada por instancias superiores que separan la lógica de lo que es normal en los usos y costumbres de una justicia instalada en el pasado más rancio.
Podría seguir, pero me gustaría destacar el hecho de la total ausencia de este poder en los ritmos y costumbres de la sociedad, de la participación en los medios de comunicación, en el desarrollo de programas formativos y divulgativos que traten de formar a los ciudadanos y metan presión al legislativo para que ellos puedan dictar sentencias acordes a la demanda social reflejada en las leyes y en la constante actualización de los correspondientes códigos de obligada aplicación.
Los jueces lo tienen complicado y ellos mismos hacen que su trabajo sea más complicado por su exacerbado sentido de su propia importancia; se han intoxicado de la heredada prosapia de su cargo y su función y se han perdido: se han desconectado de la realidad y su corporativismo les impide reivindicar, exigir, mejorar, evolucionar y alinearse con la sociedad que les paga.
Carlos Lesmes se manifiesta pasmado y yo creo que su pasmo, su parálisis y su ineficacia vienen determinadas por el cargo que ejerce y que es resultado de años de inercia, ineficacia, pereza y servilismo. Las manifestaciones que estos días atacan al poder judicial no son sino la mínima parte del reproche que merece, me parece. Señorías, a ponerse las pilas y menos sumisión a los amos, que cuando hace falta, ya ven que los dejan colgados de la brocha.

jueves, 26 de abril de 2018

PERCEPCIÓN PATOLÓGICA





Leo el texto del voto particular del juez Ricardo González y lo que leo me produce escándalo (RAE: 2. m. Hecho o dicho considerados inmorales o condenables y que causan indignación y gran impacto públicos. Un escándalo financiero.3. m. Desenfreno, desvergüenza, mal ejemplo. 4. m. Asombro, pasmo, admiración.).
La percepción de la realidad de este juez está alterada, tan alterada que se empeña en definir como jolgorio lo que sus tres compañeros tratan de circunscribir a un delito espantoso por su concepción y por su ejecución.
¿Qué tiene este señor en la cabeza, que tipo de disfunción cognitiva y prejuicio establecido le puede llevar a seguir esos derroteros argumentales como resultado de una percepción alterada de la realidad? La verdad es que me resulta complicado analizar ese escrito sin dejarme llevar por las ganas de dejarme llevar hacia el terreno del exabrupto, así que intentaré explicar lo que pienso sin dejarme llevar por esa “santa indignación” que defendía Unamuno.
Lo que consagran sus análisis de los hechos, desde mi punto de vista, no es más que la coincidencia con lo que pueden pensar los que cometen los actos descritos: “Tú tira, que son todas iguales y en el fondo, les gusta. Primero se quejan, pero luego disfrutan”. Para este juez, la víctima participó voluntariamente en esa degeneración y, además, se lo pasó estupendamente. Todo el hilo argumental destila machismo rancio, moralidad de sacristía decimonónica, desprecio hacia la libertad sexual de la mujer y una perversidad que se manifiesta desde el fondo de una percepción alterada que me recuerda a los retorcidos censores del franquismo, capaces de ver inmoralidad en escenas que sólo un enfermo podría relacionar con el sexo.
Su histórico de sentencias pone de manifiesto que cualquier víctima viva, es una mujer que consiente y participa pues, desde su punto de vista, sólo la muerte o el más absoluto destrozo físico y mental podrían demostrar que la mujer ha hecho lo que tenía que hacer: defender su “honra” hasta el final. Según este juez, tras la violación solo cabe el arrepentimiento, la culpa y el convento expiatorio en una ida consagrada a la penitencia por haber caído en la provocación concupiscente.
Nada de lo que escribe puede colocarse en el terreno de la normal jurisprudencia o el sensato análisis de los hechos que se describen en la parte compartida de la sentencia. Lo que en ese escrito se describe produce espanto, pero para Ricardo González todo ese horror, vivido y descrito, se resume en un jolgorio cutre: "No aprecio en ninguno de los vídeos y fotografías signo alguno de violencia, fuerza, o brusquedad ejercida por parte de los varones sobre la mujer. No puedo interpretar en sus gestos, ni en sus palabras (en lo que me han resultado audibles) intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase. Sí de una desinhibición total y explícitos actos sexuales en un ambiente de jolgorio y regocijo en todos ellos, y, ciertamente, menor actividad y expresividad en la denunciante".
Desde mi punto de vista, este juez se ha descalificado como intérprete de la ley, pues su percepción e interpretación de la realidad es, claramente, patológica y no puede acercarse a este tipo de delitos de una forma objetiva. Algo en su cabeza no funciona y eso hace que sea peligroso para ejercer el cargo, lo tengo claro.
¿Servirá esta constatación del absurdo en el que se mueve la ley para cambar la jurisprudencia, el código o las leyes relacionadas con estos delitos y avanzar hacia lo que hoy se considera normal? Sinceramente o lo sé, pero si sé que hace falta, mucha falta.

viernes, 20 de abril de 2018

La reivindicación del gotelé



ETA ha hecho un comunicado, pero ETA ha dejado de ser trascendente en la vida española hace varios años. Todo lo que ahora diga o haga puede contemplarse como un espacio para el estudio de la parapsicología, los fenómenos extraños o las apariciones paranormales. Como el protagonista de la serie “Manos a la obra” que reivindicaba la introducción del gotelé en España sin que nadie le hiciera caso, los mensajes de ETA, de lo que queda de ETA, suenan vacíos, antiguos y falsos, muy falsos.
Desde su tumba, los restos mortales de ETA lanzan aullidos fantasmales que están vacíos y tratan de resucitar una importancia social ya perdida. Ayer pedían perdón y mañana nos invitarán a la ceremonia de su entierro oficial, pero es igual: murieron contaminados por capuchas doradas de mantelería de restaurante chino; murieron cuando sus pretendidos gudaris erraban sin rumo por bosques y aldeas buscando comida y refugio; murieron cuando sus asesinas celebraban sus muertes en ceremonias orgiásticas de tigresas en celo reinando en las discotecas; murieron porque tenían que morir, porque somos más los que sabemos y estamos convencidos de que las armas nunca tienen razón, pero tras su muerte dejaron un rastro de espanto y dolor.
ETA ha pasado, pero la memoria y las consecuencias quedan en forma de un trabajo pendiente que afecta a toda la sociedad vasca, la misma que vivió los años de plomo en el cobarde silencio de la supervivencia y la miseria moral. La sociedad vasca precisa de muchos actos particulares de sincero reconocimiento, de muchos pequeños y grandes perdones al vecino, al amigo, al conocido, al familiar que quedó solo y abandonado frente al miedo y las pistolas. ETA ha muerto, pero la sociedad vasca debe curar sus laceraciones a base de mucha valentía particular, la necesaria para que cada cual se reconozca ante el espejo en toda su miseria moral.
Quedan años de trabajo, de aceptación, de dolor inmenso anidado en el alma que no encuentra salida, de víctimas que dejaron su existencia entre silencios y desprecios. Esa es la terrible herencia de ese muerto viviente que nunca pudo crear y que sólo trajo destrucción.
Lo que digan o hagan los muertos, no nos llega: sólo nos queda la vida para tratar de arreglar el desastre y la honradez para asumir las culpabilidades de cada cual. Lo demás es tan poco importante como la pretendida introducción del gotelé en España.

viernes, 6 de abril de 2018

EL LENGUAJE VS EL CÓDIGO



Como vengo diciendo en los últimos años, este país necesita urgentemente una inmersión en el mundo del pensamiento jurídico y sesiones de meditación para no abrirse las venas cuando el significado de una palabra difiere según nos la encontremos en uno u otro ámbito. Hace semanas que, en círculos muy restringidos, sensatos y reflexivos, expongo mis dudas sobre lo que el famoso artículo del código civil específica sobre le delito de rebelión y lo que puede encontrarse entre las distintas acepciones del diccionario de la RAE.
Vemos textos concretos:


TÍTULO XXI

Delitos contra la Constitución
CAPÍTULO PRIMERO

Rebelión
Artículo 472

Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente (subrayo)para cualquiera de los fines siguientes:

1.º Derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución.
2.º Destituir o despojar en todo o en parte de sus prerrogativas y facultades al Rey o Reina o al Regente o miembros de la Regencia, u obligarles a ejecutar un acto contrario a su voluntad.
3.º Impedir la libre celebración de elecciones para cargos públicos.
4.º Disolver las Cortes Generales, el Congreso de los Diputados, el Senado o cualquier Asamblea Legislativa de una Comunidad Autónoma, impedir que se reúnan, deliberen o resuelvan, arrancarles alguna resolución o sustraerles alguna de sus atribuciones o competencias.
5.º Declarar la independencia de una parte del territorio nacional.
Evidentemente, en el lenguaje cotidiano no se hila tan fino y un niño puede ser acusado de rebeldía por su madre al negarse al cumplimiento de cualquiera de sus deberes y tareas, pero el espíritu que yo -en mi absoluta ignorancia del derecho- detecto en el artículo del código, me remite a la idea de un pueblo en armas tomando la Bastilla o el Palacio de Invierno, poco más o menos.
Me sorprendería muchísimo que el repaso cuidadoso del comportamiento de los independentistas catalanes en el poder no pusiera en evidencia la comisión de un buen número de delitos y, por tanto, no dudo de que les tiene que “caer la del pulpo” en forma de penas de cárcel, inhabilitaciones y demás adendas, pero creo que, al tirar por elevación, el juez que lleva el caso podría haber aplicado el artículo incorrecto a la falta cometida. También es posible que la tendencia al maximalismo de nuestros legisladores se olvidara de matizar o secuenciar adecuada y proporcionalmente la realización de determinados actos ilegales contra el estado -indudables -según su gravedad, permanencia en el tiempo, etc.
Entiendo, en mi ignorancia, que un código civil tan extenso, debe tener muchas previsiones y puede catalogar casi todas las actuaciones ilegales según un baremo de proporcionalidad, que no es “digital” y que no enfoca la realidad en código binario, que hay matices. Esos matices no los encuentro en el empeño del juez a la hora de clasificar las faltas cometidas, la verdad.
Hoy, la justicia alemana, que no creo que esté especialmente comprometida en nada, le ha dado un buen palo al juez y a la fiscalía dejando claro que lo que yo entiendo como espíritu del artículo, es lo mismo que entiende ella y que no puede comprometerse con la acusación formulada en los términos en los que la ha recibido.
¿No había un territorio legal más seguro, más universal y que ofreciera mejores garantías a la hora de asegurarse la efectividad de la famosa euro orden?
Por mi parte reconozco mi absoluta incomprensión de los recursos posibles, pero si nos atenemos a los resultados, a lo que es previsible que pase Enel futo y al ánimo general, me parece que vamos camino de otro desastre completo a cargo de Rajoy, de la fiscalía y de esos jueces que parecen querer demostrar los rigores de un criterio que no se sostienen en los preceptos legales universalmente manejados. Mala pinta

Post scriptum

Recibida, y agradecida, la lección magistral de mi jurista de guardia (gracias, Miguel) a través de medios no presenciales resultado de un trato de favor, aclaro, procedo a reconocer mis errores y apunto importantes matizaciones de carácter técnico que, como anunciaba, me obligan a la oportuna corrección:
1º.- Fe de erratas (realmente, Fe de Cagadas): No se trata del Código Civil sino del Código Penal.
2º.- Es muy posible que el juez alemán se haya columpiado al entrar en un terreno ajeno al procedimiento requerido en la orden de detención. Según parece, basta la coincidencia de los delitos en ambos espacios legales para proceder al envío del “paquete” al solicitante.
Derivación: parece un poco absurdo que un espacio europeo tenga estos matices cuando se supone que todos los miembros tienen sistemas jurídicos válidos, independientes y similares.
3º.- La instrucción, hasta el momento final en el que el Juez Instructor manda todo el expediente al Juez que debe juzgar la causa, es un proceso vivo que va cambiando, de manera que las conclusiones definitivas pueden ser muy distintas de las manejadas inicialmente.
4º.- Sobre la violencia y “el pueblo en armas”. Sin que el texto del código cambie cada poco tiempo, la práctica de los tribunales va actualizando la aplicación de los conceptos de forma armónica con los cambios sociales, de manera que puede existir distancia entre el texto literal y la interpretación del juez que dicta sentencia. Ejemplo: la violencia infantil no se entiende, hoy, como podía entenderse hace 50 años y es posible que el texto no haya cambiado tanto como la percepción y sensibilidad social al respecto.
Me recuerda mi maestro que una protesta multitudinaria frente al parlamento catalán acabó con sentencias firmes de cuatro años de cárcel y fueron empujones, escupitajos y algún huevo estrellado en las calvas de los próceres.
Es posible, aunque hay que verlo, que hoy “violencia” sea más o menos equiparable a la idea de “la violencia que ha sido necesaria” y de esa, contra instituciones, leyes y reglamentos, sí ha habido, aunque puede que ese delito, en concreto, esté cogido por los pelos.
5º.- Sobre la inmediatez de las afirmaciones tajantes. Queda muchísimo recorrido y es seguro que la cosa se alargue lo suficiente como para cambiar la realidad de una forma sustancial, así que calma a la hora de emitir juicios finales.

No sigo porque me meteré en más fangales y cometeré más errores, pero sigo echando de menos que los medios, todos, abran sus tiempos a este tipo de explicaciones y magisterios por parte de los que, de verdad, saben y entienden de estas cosas, que nos harán un favor a todos.

sábado, 31 de marzo de 2018

PASARSE DE FRENADA



Artículo 16 Constitución Española
    1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
    2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
    3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.
Principio del formulario
Final del formulario

Hoy, cuando el PP y todos los partidos no independentistas levantan la bandera de la Constitución, creo que sería conveniente que todos, especialmente el PP como partido en el gobierno, tuvieran mucho más cuidado con sus apariciones públicas en los entornos religiosos de la Semana Santa y preservaran el espacio público de determinadas ostentaciones que acaban por cuestionar el cumplimiento del artículo que encabeza esta entrada.
La Iglesia Católica, mediante el Concordato, ya goza de un papel -a mi juicio excesivamente favorable – muy importante en la sociedad española sin que haya que cargar la mano a la hora de demostrar filias personales que no corresponden al papel institucional de un gobierno que debería representarnos a todos.
Valoro como pocos el extraordinario camino del ejército español en la democracia y especialmente la extraordinaria mutación experimentada en la Legión, que ha pasado de ser un reducto infecto de fascismo a gozar de la consideración y el elogio de todas las instituciones internacionales que han contado con sus servicios, medalla de la ONU incluida. Dicho esto, me parece un exceso que cuatro o cinco miembros del gobierno en el poder acudan a la tribuna de autoridades para asistir -en representación de TODOS, favorables y contrarios – a la exaltación “tanatofílica” representada en un cristo que muchos de nosotros rechazamos por completo. Ese exceso de “testiculina legionaria” cantando las bondades de la muerte puede que ayude en el desempeño de sus complicadas tareas bélicas, pero como valor social de general aceptación deja, a mi juicio, mucho que desear. Si los miembros del gobierno disfrutan el espectáculo, que vayan a verlo entre el público, se paguen el viaje como todo hijo de vecino y nada que objetar. Pagados por todos y en la tribuna de autoridades, me generan un rechazo absoluto y, desde mi punto de vista, no cumplen, de ninguna manera, el espíritu del artículo citado. Si llevamos el caso a las múltiples procesiones del estado, el argumento sigue siendo válido, entiendo.
Me dice un amigo que echa de menos mis comentarios habituales en estas fechas, de manera que habrá que refrescar opiniones que acompañan la deriva de la actualidad sin que el fondo cambie en lo más mínimo. La iglesia española, retrógrada, anquilosada, elitista y sectaria, se ve favorecida en sus argumentaciones por estas manifestaciones que, no lo olvidemos, muy poco tienen que ver con el fervor religioso que ella nos vende y mucho con ambientes festivos y sociales en los que cada cual demuestra su estatus y jerarquía en función de la ocupación de lugares específicos, orden en el cortejo y un largo etcétera de criterios sociales que, personalmente, me producen urticaria.
Es cierto que hay un trasfondo de tradición personal -bastante pagana en el fondo- que mueve dinero, produce satisfacción personal y, sin tener nada que ver con el origen del culto, valida las aspiraciones eclesiásticas ejerciendo de “masas colaboracionistas” que ayudan a inflar cifras, confundir afinidades y generar confusión. España ha dejado de ser practicante y las encuestas así lo demuestran, pero cuando llegan estas fechas, las masas se ponen las mantillas y lucen el palmito para dejarse ver en los ambientes restringidos para demostrar que “al cielo vamos los de siempre”, por mucho que la iglesia no se pise el resto del año.
Las televisiones públicas gobernadas por el PP cantan loas y maravillas de ese “fervor popular” dejando mensajes envenenados que en nada se relacionan con lo que, de verdad, está pasando en las calles. No creo que esas masas festivas conozcan -entrevistas improvisadas a los asistentes así lo demuestran- ni en lo más mínimo la raíz y la esencia de la celebración, abriendo una enorme brecha entre lo que unos cuentan y lo que otros viven. Como ejemplo, me remito al comentario encendido de un sacerdote que, emocionado, hablaba de la exaltación de fe que se percibía en el público esperando el ansiado momento de la “parusía”.  Si les preguntáramos a todos los asistentes -perfectamente uniformados de galas y complementos adecuados a lo “correcto”- me juego la barba a que pocos sabrían de lo que habla ese señor y, desde luego, ninguno estaba allí esperando tan fausto acontecimiento: más bien, el momento de poder lucirse y tomar unas cervecitas en el lugar adecuado. Para todos vosotros:
Parusía
1.       f. Advenimiento glorioso de Jesucristo al fin de los tiempos.
¿Cabe mayor manipulación y alejamiento de la realidad? Creo que, como final y resumen de mi rechazo personal a tanta estomagante sobreexposición, es suficiente. Hoy, la Semana Santa es fiesta, vacación y acto social para casi todo el mundo y sólo el núcleo más fervoroso y extraordinariamente minoritario, dedica este tiempo a sus prácticas religiosas de una manera completa.
Barrios, eso te pasa por preguntar.


lunes, 26 de marzo de 2018

Cuando el colectivo colabora



Andan mis pasos perdidos entre los verdes y las aguas de Galicia mientras mis ojos descansan y el alma se llena de grandes paisajes que impresionan hasta las vísceras. Entre tanta agua, tanta calma y tanto susurro del aire entre las hojas que recuerdan a los rápidos regatos de montaña, hemos abierto una ventana  a la reflexión y a la cultura visitando el Castro de Viladonga y claro, cultura llama a reflexión y el espacio lanza su mensaje con una fortaleza absoluta: cuando nos ponemos las pilas, somos capaces.

El reducto celta, que en sus mejores momentos no pasaba de 350 almas, fue capaz de levantar una obra común en forma de formidables defensas, recintos de ganado, huertas y muchas más cosas.¿Qué significa eso? Hagamos números:
350 en total
Mujeres, niños y ancianos "no currantes" 175?
Clases nobles y pasivas: 20?
Los que esos días "están fatal de lo suyo": los de siempre
Funcionarios y Druidas: algunos
Doblando el lomo como "pringaos": no le calculo más de 75 o 100 pobres desgraciados que con tiempo, levantaron un recinto ejemplar.
Moraleja: una sociedad que, de verdad, quiere hacer algo, solo necesita colaborar y tener tiempo.
Ejemplos que nos da la historia y que intentamos olvidar siempre que podemos.

jueves, 8 de marzo de 2018

8 de Marzo: las horas y las eras



Apoyo la huelga de hoy, 8 de Marzo, sin dudas ni fisuras. Apoyo la evolución de la sociedad hacia una comprensión global de la situación de la mujer que le permita la completa expresión de su potencial sin discriminación alguna. Deseo que la sociedad, toda, entienda que dependemos, como especie, de lo que solo ellas pueden hacer y que esa particularidad, lejos de ser un castigo como lo es hoy, cuente con todo el apoyo de los estados y las instituciones para que la maternidad sea protegida, apoyada y sustentada con todos los recursos posibles. Tengo muy claro que el futuro debe construirse sobre nuevas bases y sobre nuevas estructuras sociales que coloquen a la mujer en una nueva situación que vaya mucho más allá de la igualdad hasta alcanzar la preeminencia.
Dicho esto, quiero lanzarme al cuello de las autoras de un manifiesto de convocatoria absolutamente fallido, excluyente, falso y, lo que es peor, timorato en cuanto a los objetivos globales olvidando, pro completo, la situación de la mujer bajo la tiranía religiosa del islam y otras culturas. La situación de la mujer, hoy, no es producto de una concepción económica -el manifiesto carga contra el neoliberalismo- olvidando muchos otros factores y concepciones igual de dañinos para la mujer. Ni la religión, todas, ni los distintos regímenes políticos o modelos económicos han hecho nada para solucionar la situación de olvido y dominación de la mujer. Colocar este necesario movimiento bajo la etiqueta de una tendencia política es, a mi modo de ver, absurdo y muy perjudicial.
Vivimos la hora del despertar y como en todos los inicios, se plantean excesos y utopías -seamos realistas, pidamos lo imposible – que hacen avanzar los movimientos sociales hasta ir centrando el tiro: no hay que preocuparse por esas soflamas maximalistas, seguro. Lo importante no es mirar la turbulencia de esas horas iniciales sino el cómo se sientan las bases de una nueva era en la que se definan muy bien los nuevos usos y costumbres de una convivencia nueva, justa, igualitaria en el respeto de las diferencias y en el apoyo necesario para que la especie pueda seguir contaminando la piel de la tierra. La maternidad, protegida como opción voluntaria y no impuesta por el determinismo anatómico como obligación, es algo que nos compete a todos como especie y hoy, lamentablemente, está castigada sin ambages.
Hoy, todos debemos apoyar la consolidación de este inicio y apostar por nuevas formas de caminar juntos hacia un futuro más justo, más integrado; un futuro en el que la mujer pueda olvidarse de las injusticias históricas cometidas contra ellas y vivir sus vidas sin temor a ser los que cada una de ellas quiera y pueda ser sin tener que afrontar barreras sociales antiguas, nocivas e insolidarias.
El futuro es mujer y eso es lo mejor que puede decirse tras analizar un pasado en el que el varón ha demostrado que no se nos puede dejar solos.
¡Ánimo chicas, a por ello!