martes, 7 de enero de 2020

El margen de los 100

Tras los primeros 100 segundos de margen, se comprueba el fracaso del Gobierno



Transcurridos los 100 segundos de margen y cortesía para el nuevo gobierno de España, es hora de hacer un frío y equilibrado balance de la gestión del ejecutivo.
Hemos sido pacientes y, como manda la tradición, hemos callado expectantes durante el tradicional periodo de gracia con el que todo nuevo gobierno debe contar para demostrar su valía y, por desgracia, los grandes temas siguen candentes y sin visos de pronta solución, por muchas promesas que nos hayan regalado durante tan generoso periodo de gracia.
Como no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, he aquí un repaso de la eficacia de las principales líneas de actuación gubernamental:
1º.- Donald Trump no ha pedido perdón por su asesinato selectivo encaminado a lograr la reelección en Noviembre y lo que es peor: demostrando el poco peso internacional de Pedro Sánchez, el presidente americano ni ha dimitido ni renuncia al proceso electoral de Noviembre. Lo anunciamos y no nos creían: he aquí la prueba de la intrascendencia y el general desprecio internacional del ejecutivo
2º.- Las mujeres de Arabia Saudita siguen sin poder vestir bikini en la playa. Ni la celebración de la súper copa ni la transigencia con los usos y costumbres del Wahabismo militante han logrado nada. Por mucho que Pedro Sánchez se declare feminista, en este campo no ha habido avance alguno.
3º.- Los Pujol siguen sin reintegrar su fortuna a las arcas del Estado. Demostrando su sumisión al nacionalismo catalán, Pedro Sánchez no ha logrado que la familia Pujol devuelva el fruto de sus continuadas rapiñas en justa compensación a la promesa de una mesa intergubernamental España – Cataluña. Otro fracaso más que añadir a la larga lista de decepciones que nos proporciona el Presidente.
4º.- La UE, una vez más, se niega a declarar Gibraltar como territorio español en claro rechazo a las justas reivindicaciones llevadas a cabo por el grupo parlamentario europeo de Vox y PP trabajando conjuntamente en defensa de España. Una renuncia vergonzante llevada a cabo, personalmente, por Pedro Sánchez en connivencia con Josep Borrell.
5º.- Los 5 muertos de este periodo confirman que la esperanza de vida de España se reduce tras la aplicación de las medidas sanitarias del nuevo gobierno y se constata la pérdida de eficacia del sistema nacional de salud. Tanto mejor nos iría con el desarrollo e implantación de los modelos privatizadores de la CAM.
6º.- Ni uno sólo de los españoles apuntados al gimnasio ha perdido un solo kilogramo de grasa desde la instauración en el Gobierno del nuevo ministerio. ¿Hay que dar algún dato más para demostrar que el Ministerio de Bienestar Social es un fiasco?
7º.- Alberto Garzón no ha conseguido que, bajo las nuevas directrices del ministerio de consumo, los operadores de telefonía, ni sus empresas contratadas, dejen de molestar con sus llamadas a la hora de la siesta. Su ineficacia es proverbial.
8º.- Según las últimas filtraciones, la Policía Foral de Navarra tiene ultimado su nuevo reglamento de tráfico que pretende imponer sanciones a los toros de San Fermín si superan la velocidad permitida en la calle Estafeta, declarada peatonal y con velocidad máxima de 10 Km por hora. Un ataque más a las tradiciones del mundo taurino perpetrado por este gobierno filocomunista.
9º.- Demostrando el claro rechazo social y el seguimiento de los consejos canónicos, ni un solo español se ha acogido a la posibilidad de adelantar su óbito tal y como permite la vergonzosa ley de eutanasia, verdadero torpedo a la línea de flotación de nuestros más sagrados valores y principios cristianos. Señor Sánchez: retire esa ley y dimita como corresponde a tan señalado fracaso.
10.- Por último, pues no hace falta más para desacreditar a este ejecutivo y poner de manifiesto su fracaso, tras el anuncio de las medidas para combatir la emigración rural y dotar debidamente a nuestros pueblos más despoblados, no ha habido ni un solo español o inmigrante que quiera alquilarme la casa que mis padres dejaron vacía en el terruño, por mucho que he bajado el alquiler y prometido arreglar las goteras. Una absoluta desidia e indefensión para los propietarios desprotegidos.
¿Hasta cuando los comunistas seguirán ejerciendo su tiranía sobre el sufrido pueblo español?

domingo, 29 de diciembre de 2019

La sementera del tiempo




En los helados surcos marrones, hoy maquillados de escarcha,
yace el tiempo en la fría sementera desgarrada, oscura,
arañada de añoranza y helada con el invierno.
Espera el hombre acobardado de hielo, viento y borrasca.
Sueña el lejano verde de un renacer olvidado
y Saturno, dueño del tiempo, rige esperanzas y sueños
y los sueños se hacen vino, se hacen recuerdos perdidos
se hacen nada pues nada somos ante el miedo.
somos nada bajo el hielo; somos, ante todo, nada.
Bajo la oscurecida luna del invierno duerme el verde
y el hielo muerde la tierra hasta el desgarro y el daño
Teme el hombre y huye el sol; calla el campo y todo muere
pero el sueño permanece más allá de la esperanza.
Volverá el verde Mayo y el hielo se olvidará de nuevo
Volverá la vida y el miedo volará lejos con la borrasca  
y el hombre mirará atrás buscando alivio del miedo
buscará ayuda, buscará la razón del daño
y encontrará a un dios que le explique, un dios
humano y calmo que le hable del sol y los vientos,
que le hable del solsticio y del verano, del hielo y el fuego
del miedo y la calma, del largo tiempo en sementera.
Como el tiempo, nuestras vidas, viven y mueren;
Duermen o respiran sobre una tierra arañada,
herida por nuestro paso y preñada de mañana.

sábado, 14 de diciembre de 2019

El Dedo y la Luna




Greta tiene razón, la emergencia es absoluta, lo confirman todos los datos fiables y, lo que es peor: ya se acumulan muertos cuya vida ha terminado por culpa del cambio climático. El problema es que la figura de Greta, una niña de 16 años con un destino cruel si no me equivoco, es una figura muy caricaturizable; es un objetivo fácil para esos reaccionarios que, ridiculizando el dedo que señala la luna, consiguen que olvidemos la existencia de la luna para centrarnos en lo insignificante y débil del dedo de una niña.
La reacción económica tiene una posición dominante y un objetivo claro; sabe manipular medios, personalidades y distribuye generosamente las inmensas cantidades de dinero que tiene a su disposición para oscurecerlo todo. Es dinero que compra voluntades, que compra el prestigio personal que fija precio a su traición y confunde, lanza fuegos de artificio, inunda las redes de memes y de fotos de Greta con el ceño fruncido y quieren que nos olvidemos de la verdad: esto está “mu jodido”.
Greta, en su posición de vanguardia, hace lo que siempre se ha hecho: exagera, radicaliza, grita, conmueve, señala el fuego que otros quieren que no veamos y su aparición debe ser aplaudida y también debemos agradecer la asunción inconsciente del destino de juguete roto que le aguarda tras la marea de notoriedad y fama. Le llegará y deberá asumirlo de la mejor manera posible, pero nos habrá beneficiado a todos y su mensaje habrá contribuido a que se pongan en marcha millones de pequeños actos individuales que son posibles y que, seguro, serán eficaces para cambiar la dirección de algunas corrientes de consumo. ¿Cómo? Sumando millones de pequeñas gotas al río de los cambios.
Todos podemos cambiar nuestro cepillo de dientes de plástico por otro de bambú; dejar el coche en casa ese domingo que nos apetece salir y ponernos a andar; todos podemos ir a la compra con nuestras propias bolsas y recipientes para evitar el plástico; todos podemos dejar notas en los supermercados diciendo que no compramos nada que esté contenido en plásticos (aunque sea mentira); algunos comprarán un coche eléctrico cuando tengan que cambiar…y todos esos pequeños gestos acabarán por crear segmentos de mercado que serán económicamente interesantes, verdadero punto de inflexión para todo. Y de momento, no han entrado en juego los políticos.
Los políticos deben ser conscientes de que el momento es ahora, que ya es la hora de legislar con absoluta dureza y sin piedad, por mucho que sume la cuenta a pagar. Como se hizo con el tabaco -y acordaros todos de todo lo que se dijo en contra de una medida que todos dijeron que era imposible y sin embargo se realizó sin problema – las medidas deben llegar de manera inmediata e inclemente. Se terminó todo lo que sea economía circular; se acabó desechar plásticos de botellas y se acabó permanecer genuflexos antes su majestad el coche y su vicario el petróleo.
No hay tiempo, ya ha pasado el tiempo de la duda: ha llegado el momento de actuar y no dejarse confundir por los bien pagados negacionistas. Mientras ellos perpetúan su negocio, la cuenta la pagamos todos y eso debe acabarse: no dejéis que os confundan o distraigan y dar el primer paso del largo viaje que tenemos delante. Decidir hacer una cosa, una simple cosa y mantenerla. Sentiros importantes con esa pequeña aportación y cuando la hayáis asumido y pertenezca a vuestros hábitos, añadir otra más y luego otra y…sentiros parte de la corriente que, lo consiga o no, intenta arreglar las cosas.
Nadie os podrá quitar ese logro ni ese orgullo por el deber cumplido.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Hijos de Todos



Que Vox está sacudiendo cimientos y conciencias es algo obvio, pero lo que para algunos no es tan obvio es que lo hace manejando los conceptos más peligrosos que imaginarse puedan. Vox simplifica, segmenta, disecciona y receta pócimas que, en su perversa simplicidad, parecen adecuarse a las necesidades más básicas de aquellos incapaces de manejar realidades complejas. La receta de Vox es terrible por su demostrada eficacia a lo largo de la historia, pero se olvida que la eficacia de esa estrategia sólo conduce a la guerra, al enfrentamiento, a la división y a la consagración del odio como motor de los cambios sociales.
Vox ha tenido un éxito desmesurado en las últimas elecciones y, crecido por sus ensoñaciones, se siente dueño del destino de algunos: de los más débiles y desfavorecidos por la suerte. Si quisiéramos diseñar una situación personal trágica, adversa, triste y definitoria de un oscuro futuro, posiblemente muchos de nosotros describiríamos punto por punto la vida de los menores no acompañados que son acogidos en tantos recintos europeos a la espera de…nada. Niños en tránsito hacia el anonimato que no son de nadie siendo de todos; sus vidas se deslizan paralelas a las nuestras, como lánguidos fantasmas que, cuando se hacen corpóreos y presentes, sólo pueden aspirar a molestarnos y a encender el odio de los votantes de vox marcados por el miedo.
Esos niños, adolescentes desnortados que a nadie aman y a nadie imitan, viven el horror de la no pertenencia: no tienen tribu, familia o cultura propia; no pueden ser nada que hayan aceptado, querido y sentido como propio y, sin embargo, creo firmemente que son nuestros, son de todos, que su tragedia nos salpica de silencio, olvido e ignorancia mientras dejamos que sean blanco de los odios de aquellos que, en su desgracia e indefensa invalidez, ven la fácil consagración de su poder.
El mensaje de Vox es repugnante en general, pero cuando convierte a estos niños y adolescentes en el blanco de sus ataques y mentiras, hace que se me revuelvan las tripas de indignación y luego, más calmado, pienso que es mejor que todos podamos ver la podredumbre de sus almas en su máxima expresión. Pienso que es mejor que aquellos que les aceptan vean, cada día, cada minuto de su abyecta aceptación, con qué y con quien trabajan y qué objetivos tienen esos a los que llaman “socios” y que quieren engañarnos negándose a aceptar la realidad de esa condición (Rae: persona asociada con otra u otras para algún fin.)
Hoy son esos anónimos -nos conviene que esos niños etéreos y ausentes no tengan nombre y se acerquen a la condición de cosa- seres que habitan los márgenes de nuestra vida, pero mañana podremos ser cualquiera de nosotros el blanco de sus odios: homosexuales, mujeres, adversarios políticos…y nadie podrá decir que no sabía lo que realmente significaba el discurso de este partido. El odio no tiene límite ni barrera moral alguna, el odio lo valida y lo justifica todo y todos debemos ser conscientes de que se ha iniciado su tiempo. Hoy son los MENAS, los hijos de todos, los que se han convertido en el centro de su odio. ¿Necesitamos algo más para darnos cuenta de su verdad? ¿Hay algo peor que ver a nuestros hijos en peligro? ¿Hasta dónde va a llegar la culpable complicidad de algunos? ¿Veremos impasibles la persecución de nuestros propios hijos mientras miramos hacia otro lado? Esperemos que no.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Nuevos elementos en la cadena de valor: la censura y la mentira




Los que pensamos y creímos, allá en el lejano 1993, que Internet vendría en auxilio de la libertad, la difusión global de la cultura y el conocimiento, la libre expresión y, en definitiva, la sustancial mejora de los elementos éticos que contribuyen a la mejora de las sociedades acertamos en parte y en otra gran parte, erramos las previsiones al 100%.
Hace semanas que vengo dando vueltas a la idea de escribir sobre los grandes peligros que, desde dentro del negocio desarrollado en internet, podemos ver los que nos dedicamos a esto: la enorme importancia de la nueva censura silenciosa ejercida por las marcas y por las plataformas de las redes sociales y la facilidad de dispersión de las mentiras en las redes sociales.
Si no habéis visto el video de la cabecera, por favor, dedicar los próximos 6 minutos a su visionado/lectura ( https://twitter.com/i/status/1198236759345238016 ) y podréis entender el primero de los dos puntos trascendentales del momento: si da dinero, Face Book (y todas las grandes corporaciones de internet) emitirán cualquier contenido que les aporte ingresos y mejora en la cuenta de resultados. No importa que estos contenidos sean políticos, empresariales o de supuestas tendencias sociales que enmascaren otros objetivos políticos y, normalmente, al servicio de ideas muy extremas. Esto vale para la difusión de mentiras a favor del breixit, la independencia de Cataluña o cualquier salvajada que mantenga que los judíos de Auschwitz estaban, realmente, de paseo por los bosques polacos. Mientras haya dinero por medio y no se ataque la libertad de la empresa emisora para hacer de su capa un sayo, vale todo y todo contribuye a que nos traguemos esa falacia de los mercados autorregulados en virtud de no se que inexorable ley con mágicos poderes para atajar las peores inclinaciones del espíritu humano. Eso en cuanto a la mentira, pero es que la mentira no vive sola en los nuevos territorios de los negocios de internet: la censura silenciosa se ha convertido en su inseparable compañera. Veamos.
Para que podáis tomar posiciones, entre Google y Face Book, dominan con mano férrea la industria de la publicidad y de los sistemas de gestión de publicidad que utilizan los medios de comunicación. En definitiva, tienen poder de vida y muerte sobre los medios - todos los medios, incluidos esos que nos dicen que son independientes – y si ellos dicen que los contenidos no son apropiados, la fuente de los ingresos publicitarios se seca inexorablemente. Mientras prohíben pezones y contenidos violentos -es decir, prohíben una gran parte de los contenidos de los medios de comunicación que DEBEN informar sobre delitos y faltas cometidos en las zonas de cobertura -ellos se dedican a vender nuestros datos de manera fraudulenta y llegan incluso a manejar nuestros historiales médicos para  -como delito potencial y todavía no probado -poder hacer negocio con aseguradoras que podrán rechazar nuestras pólizas si conocen nuestras patologías.
Y las marcas felices, pues ellas, también, pueden decidir no aparecer en esas páginas que informan de cosas tan desagradables y tan alejadas del idílico disfrute de sus productos. Nadie lo dice y nadie parece saberlo, pero entre los intereses de las marcas aprovechando esas posibilidades y la falta de ética de las grandes operadoras, la información de internet y el ejercicio de la libertad de prensa, va camino de la desaparición para convertir a la red en un entorno lleno de cachorritos y gatitos cuyas actividades a nadie perturban y contribuyen a que ellos hagan negocio dentro de una sociedad estupidizada, pacata y manipulada pro aquellos que cuyos intereses se basan en el ejercicio del poder a toda costa.
Por favor, desarrollar vuestra independencia de juicio, no les hagáis el juego y ante la posible difusión de algún contenido negativo sobre algo o alguien, siempre preguntaros sobre el origen, la veracidad y la motivación de aquellos que os hacen llegar esa clase de informaciones. La red se ha convertido en un entorno mentiroso y rentable para aquellos que engañan. Tener cuidado, que hay dragones tras las pantallas.


(1)    La cadena de valor empresarial, también cadena de valor, es un modelo teórico que permite describir el desarrollo de las actividades de una organización empresarial generando valor al producto final, descrito y popularizado por Michael Porter en su obra, Competitive Advantage: Creating and Sustaining Superior Performance (1985).1​

domingo, 3 de noviembre de 2019

El manejo de los símbolos




Madrid, en una acción loable, acogerá la cumbre del clima que debería tener lugar en Chile, país que no puede garantizar su celebración en paz y tranquilidad. No es que por aquí nos sobre mucho de eso, pero lo suficiente como para que Ifema haga caja, los hoteleros suban precios y el gobierno quede bien con los que seguirán ostentando -eso sí es generoso – la presidencia del acto.
Centrada la cosa, pasemos a analizar el papel -posible papel, que todavía no se ha cerrado – de la tal Greta Thunberg, que ya ha pedido ayuda para asistir a tan magna celebración. Lo primero que parece claro es que la niña ya ha asumido su trascendencia histórica y asume, con naturalidad, que ella debe formar parte de este acto. Es mucho suponer para sus 16 añitos, pero parece que ella tiene el cuajo suficiente como para sentirse llamada atan altos destinos y misiones.
Lo segundo que podemos plantearnos es la coherencia de sus planteamientos: no viaja en avión y no quiere que mover su cuerpo serrano hasta Madrid suponga contaminación alguna o subida de la huella de carbono. Ir hasta NY en velero es posible, pero a Madrid es más complicado acceder por vía marítima. Siendo 100% coherente, debería ser ella la que planteara la virtualidad de la cumbre y que los más de 20.000 asistentes pudieran debatir por vía informática y que nadie, ella incluida y sin dar otra opción a su participación, tuviera que realizar el contaminante viaje por avión.
Greta ha asumido su papel de símbolo, pero los demás, políticos en primer lugar, deben saber usar los símbolos para mover los cambios sociales hacia lo posible. Greta hace muy bien en reivindicar el uso del velero, pero el mundo no se puede parar o retroceder hasta la época en la que los “trade winds” marcaban el devenir de la sociedad. Ella es la vanguardia extrema, necesaria y ultramontana, pero el resto debemos aspirar a lo posible y a lo factible y debemos encontrar la manera de incorporar al símbolo en el camino de lo práctico y lo viable.
Siempre, la vanguardia marca el camino de lo ideal y el tiempo y la sensatez deben encontrar lo posible y lo adecuado o menos malo. El problema, hoy, es que ese camino hacia lo adecuado y lo posible está bloqueado por una clase reaccionaria que sigue controlando los resortes del poder e impide el avance por mucho que los datos reclamen de nuestras más inmediatas acciones.

Las personas y las cosas


Vivimos tiempos de odio en las calles y ese odio que se refleja en hogueras y adoquines voladores tiene, en mi opinión, un rasgo espeluznante que me preocupa enormemente. Hace tiempo que digo, por observaciones parciales y probablemente equivocadas, que hay un rasgo de frialdad en algunas culturas orientales que me repugna hasta los tuétanos: la frialdad con la que estos orientales son capaces de convertir en cosas a los seres vivos y, en consonancia, demostrar una absoluta incapacidad de empatía con el sufrimiento que les causan. Animales despellejados y hervidos vivos como ejemplo más notorio. Como no entiendo su sufrimiento, no hago nada por acortarlo. Occidente masacra animales,  pero entre el cinismo y la verdad, algo hacemos para que el trance sea lo menos cruel posible. Que se consiga o no, es otra cosa, seamos claros. Pero vuelvo al núcleo de la cosa: las personas y las cosas; las personas convertidas en anónimas cosas con las que se puede perder toda empatía. ¿Es posible? Me temo que si, y muy cerca.
En las imágenes de los disturbios de Barcelona, al igual que ocurre en muchos otros sitios, hay un momento en el que los manifestantes violentos pierden el norte y los policías que tienen delante pierden la condición, no ya de servidores públicos etc, sino de “personas”. Sólo así me puedo explicar que chavales jóvenes que no tienen ninguna amenaza vital de la que defenderse, busquen la forma de hacer todo el daño posible lanzando cosas con otras cosas capaces de reventarle el casco a un policía -algo nada sencillo - o ser capaces de intentar derribar un helicóptero -objeto inanimado - aunque esté lleno de otras cosas llamadas “personas”.
Me intriga mucho esa pérdida de la condición humana que, a ojos de estos jóvenes, sufren los policías o los que se ponen delante para detener sus locuras. No basta con la maldad, debe incluirse un odio ciego en la ecuación para despejar la x de esa incógnita; pero ese odio ciego debe ser cuidado, sembrado y regado con esmero para conseguir el efecto completo: si hay una fisura, es posible que una cara, un gesto de dolor o un grito, rompa en el hechizo y el policía recupere la condición de persona y todo se vaya al carajo: los jóvenes cachorros podrían ponerse a pensar y eso, ya lo sabemos, es muy malo para la causa.
Por si alguien piensa que esto es algo nuevo, lamento confirmar que esta situación es muy vieja y que ha demostrado que, una vez la persona se vuelve cosa, el resto de las aberraciones son sencillas, tan sencillas como meterlas en cámaras de gas; llenar los “gulags” de siberia o los campos de Camboya. A unos los llamamos nazis, a otros jemeres y a lo de Stalin se les puede llamar cualquier cosa, pero básicamente era único y exclusivo de una de las mentes más perversas y retorcidas que conocemos, el caso es que da igual el nombre: lo esencial es despreciar al otro hasta convertirlo en cosa. El resto, como la independencia de Catalunya, es lo de menos, una mera excusa.