martes, 27 de junio de 2017

Opiniones y criterios


Tengo un amigo, Kike, que resume la razón por la que todo el mundo habla de temas abstrusos y complicados con toda seguridad: "La gente tiene opinión para todo, pero no tiene criterio". Esto es lo mismo que decir que basta que le preguntes a alguien sobre un tema del que lo desconoce todo para que se lance a pontificar con la seguridad de un experto y exponga sus opiniones sin base de conocimiento ninguno.



Viene esto al caso de una encuesta que me llamó la atención aparecida, ayer, en El País: "Está Vd. a favor de la gestación subrogada". El 59% estaba a favor de tal práctica y dudo mucho que todos los que opinaban se hubieran tomado la molestia de empollarse la información accesible sobre tan delicado asuntito. Como servidora se lo ha trabajado un poquito, voy a exponer algunas cuestiones que cada cual debe contestarse tras leer e investigar lo que considere oportuno al respecto:



1º.- ¿Es la paternidad/maternidad un derecho inalienable de las personas por encima de su biológica capacidad reproductora? Que yo sepa, este punto se discute poco y, desde mi punto de vista, tiene mucha miga. La ciencia nos permite muchas cosas, pero también permite muchas actuaciones cuyo fundamento ético, moral y jurídico debe ser analizado de forma global, pero la corriente dominante se basa mucho más en "si se puede hacer, lo hago" que en el análisis profundo de las implicaciones que la tecnología permite. Primera cuestión que cada cual podría plantearse en la soledad de sus reflexiones.


2º.- ¿Cual es el objeto contractual sobre el que se basa todo acuerdo entre la futura madre y los futuros padres legales? Nada más y nada menos que un ser humano, con todo lo que eso conlleva que no es más que la producción de un objeto contractual sujeto a transacción económica. En un resumen un tanto capcioso, "la compra de un ser humano recién nacido" con todo lo que ese titular conlleva. Es más, en algunos casos, de público acceso, los promotores del acuerdo se garantizan la calidad del producto bajo fórmulas legales presentes en contrato: "El niño, en caso de ser concebido, contará con salud física y mental, y libre de cualquier defecto o anomalía congénita.(sic)" Como los melones, a cata y prueba, que la idea es muy antigua y si el niño sale tocado, el problema es de la "fábrica". Ya se han producido casos de embarazos gemelares en los que uno de los bebés, con problemas, ha sido rechazado y ha acabado en alguna institución pública de acogida. Inclusas, que tampoco vamos a olvidarnos de los nombres tradicionales.


3º.- Curiosidades geográficas y precedentes. Según parece, excepción hecha de los EEUU, cuya singularidad deberíamos analizar detenidamente, parece ser que los países más abiertos a este tipo de actuaciones, no destacan, precisamente, por su poderío económico y nivel social, de manera que una gran parte de los "encargos" se derivan hacia países deprimidos en los que la mujer no goza de protecciones imitables. Históricamente, el grado de abusos ha sido tal que la India ya ha prohibido esta actividad una vez establecidas auténticas "granjas de gestantes" cuyas condiciones de vida estaban reguladas de manera muy estricta; tan estricta que llegaron a considerarse verdaderos centros de reclusión al servicio de los intereses de los compradores: sin visitas, sin libertad, en condiciones sanitarias controladas que eliminaban la actividad sexual y la convivencia de las gestantes con sus familias...Algo de grima ya da la cosa, ya...

4º.- Del altruismo y solidaridad voluntaria. Este caso, el que más terreno deslizante plantea, es el que se da cuando la gestación no implica transacción económica alguna y suele afectuarse entre familiares que están dispuestos a "echar una mano". De nuevo se nos plantea un choque entre lo ético, lo posible, lo moral y lo personal. En teoría, este debería ser el único terreno en el que podría haber un apoyo legal que defendiera la actividad entre las partes, pero el escepticismo me lleva a pensar que "hecha la ley, hecha la trampa" y que la posible legislación generada "ad hoc" ofrecerá vías de escape para actuaciones fraudulentas.

Son cuatro puntos sobre los que pensar, pero hay muchos más y salen como setas en cuanto uno se pone a buscar, indagar y estudiar sobre el asunto, de manera que, en contra de lo habitual, me voy a pronunciar a favor de una actividad antigua y muy necesaria: la adopción. Si somos capaces de hacer el proceso de adopción más ágil garantista para el niño, abierto a las nuevas formas de familia y adecuado a la actual dinámica social, los que deseen ser padres por encima de su condición biológica podrán serlo y además, arreglar la vida de muchos niños que hoy, por la actual legislación, no tienen esa oportunidad.

Por último, si a alguien le preocupa mucho la cuestión genética, me gustaría que pensaran que, desde siempre, la paternidad ha sido una cuestión de fe más que un hecho probado. Nos cuentan que son hijos nuestros, nos lo creemos, les cambiamos los pañales, pagamos los colegios y nos peleamos con ellos para  medio educarlos convenientemente y con eso, nos dan el carnet de padres y estamos felices y orgullosos. ¿O no?


viernes, 23 de junio de 2017

LAS FOTOS MOVIDAS

Pedro Sánchez no acaba de enfocar la foto

En una sentencia que ha quedado para la historia, Alfonso Guerra nos advertía, hace ya demasiados años, de que "el que se mueve, no sale en la foto". La frase, lapidaria, ponía de manifiesto la jerarquía y el absoluto control que ejercían los cargos del partido sobre cualquier pronunciamiento particular no consentido o promovido por los jefazos. Es cierto que las circunstancias eran complicadas, pero no es menos cierto que las actuales complicaciones de la vida española tampoco facilitan que cada cual haga de su capa un sayo y se tire al monte de afirmaciones sorprendentes que nos dejan a todos bastante descolorados.
Una presidenta -figura siempre decorativa, hasta ahora- nos asegura el cambio de postura del partido con respecto al CETA, tratado en el que se han invertido muchas horas y años de esfuerzo por parte de la Unión Europea. Personalmente, abomino de cualquier tratado llevado tan en secreto como este bajo el criterio de que "la democracia son formas" y, en este caso, las formas me hacen rechazar cualquier resultado de tan arduo trabajo, pero eso, afortunadamente para todos, no tiene trascendencia alguna y yo no tengo responsabilidad sobre el tema. ¿Lo sabía el secretario general?
Ayer, una vez más, me vi sorprendido por otra sanción pronunciada por una tal Núria Parlón que puntualizaba el lógico apoyo del jefazo a las posibles medidas del gobierno con respecto a Cataluña: "si el Gobierno de Mariano Rajoy interviene la autonomía catalana, en aplicación del artículo 155 de la Constitución, por la convocatoria del referéndum de independencia, los socialistas apelarán “a la comunidad internacional”. Toma ya, en pleno destrozo de la sensatez y la lógica que nos asegura que los españoles somos iguales, mientras la educación de cada autonomía inventa la historia según le apetece al cretino de turno en busca de gloriosos pasados inexistentes, cuando tener un cáncer en uno u otro sitio puede significar la vida o la muerte del pobre enfermo, mientras vivir en una u otra comunidad supone pagar más o menos impuestos, esta señora, responsable de la Cohesión Social en el partido, se desmarca del grupo y se pone en marcha hacia los cerros de Úbeda camino de la gloria ante el respetuoso silencio del amado líder.
He defendido la injusticia en el trato dado a Pedro Sánchez; me he quedado sorprendido por la visceralidad del odio demostrado en la prensa oficial con El País a la cabeza, pero me parece que este preclaro líder empieza a disolverse en las ácidas aguas que regaron el crecimiento de Podemos tratando de pescar a sus escurridizos votantes.
No me gusta esta foto movida en la que los personajes se deslizan sin tener posiciones claras; no me gusta que el PSOE siga sin definir en qué consiste esa famosa España Federal; no me gusta que se desmarque de las posiciones europeas en plena guerra del Breixit y del desafío de Trump; no me da ninguna confianza que no se plante ante el carajal de Cataluña y ponga pies en pared diciendo, claramente, que "no es esto, no es esto" frase del magistral Ortega ante otro cristo de la época.
Alguien tiene que decir que la hemos liado, que hemos hecho lo peor que se podía hacer: darle la razón a Vizcaíno Casas y sus "Autonosuyas" creando un monstruo de infinitas cabezas y estómagos insaciables; alguien, de una puñetera vez, debería acordarse de la Igualdad, la Fraternidad, la Internacionalidad de la izquierda y la olvidada Legalidad que el Gobern aparca y desprecia en favor de sus sueños de independencia, esos que les aseguren la impunidad judicial por los desmanes de corrupción que acumulan en los lomos, verdadera razón de tanto fervor nacionalista.
Hace semanas decía que la izquierda no tiene quien le escriba y me la impresión de que seguimos en la misma: no hay nadie que nos ofrezca un modelo de sociedad para gobernar un mundo globalizado en el que los empleos se esclavizan bajo el yugo de la "nueva economía", falacia que oculta el antiguo y conocido esclavismo. Nada de nada, declaraciones cambiantes, posturas deslizantes y una obsesión por encima de todo: mandar, mandar un montón a costa de cualquier cosa salvo ponerse a pensar y ser coherente.
La izquierda, me temo, gobernará este país "ad calendas grecas" ni más ni menso.


sábado, 10 de junio de 2017

Aevum Stupidity (Época de estupidez)

Sala de pulmones de acero

Esto, aviso a los navegantes, es una diatriba (RAE: Discurso o escrito acre y violento contra alguien o algo) que hace tiempo lucha por ser escrita y reclama su atención cada vez que surgen noticias relacionadas con el tema que quiero despellejar: la época de estupidez que vivimos con respecto al conocimiento. Mientras la ciencia avanza de forma rápida, segura, eficaz y circunscrita a sus exactos procedimientos de validación; cuando el conocimiento que ella genera es universalmente accesible a través de internet para cualquiera que se tome la molestia; mientras todo ese mundo avanza inexorable y fiable, el mundo se llena de estúpidos con acceso a los medios de comunicación que pretenden convencernos de que la tierra es plana.

El último de estos cretinos, dolosamente irresponsables y con más peligro que un mono con pistola, ha sido el tal Cárdenas, sujeto que se permite dar pábulo a la duda sobre las vacunas haciendo caso omiso a la más mínima seriedad. Luego ha negado la realidad de tal estupidez y se ha permitido pedir disculpas a una pediatra que, de forma muy amable, tranquila y educada, le hacía ver su estulticia y lo dañino de tal discurso. Hipertextual recopila una lista de famosos que, lejos de centrarse en lo suyo, deciden asentar su intelecto en el campo de la mas abyecta imbecilidad y desbarrar para crear más confusión. Desde el creacinismo de Prada hasta la particular bioquímica de Mercedes Milá pasando por lo que sea Mariló Montero, cuya plasmación ¿intelectual? carece de registro en las tablas de medida. (https://hipertextual.com/2017/06/pseudociencias-famosos-medios)

A todos estos, con especial atención a los que hacen de las vacunas su “delenda est Cartago”, habría que impedirles el acceso a los medios de comunicacion que pretendan alcanzar el calificativo de serios y además, correrles a collejas por idiotas. Me pregunto si alguno de estos iluminados ha tenido un compañero de colegio afectado de parálisis infantil como perenne recuerdo de que las vacunas, además de eficaces, son IMPRESCINDIBLES y no cumplir con su calendario programado para la infancia debería ser, además de una locura, un delito contra la salud pública y causa de la inmediata retirada de la custodia de los hijos. Cada uno de los niños que aparecen en la foto que encabeza esta explosión de cabreo y frustración tuvo que luchar por su vida, por llenar de aire sus pulmones paralizados por la enfermedad y muchos de ellos arrastraron las secuelas toda su vida. ¿Es lo que quieren para sus hijos? ¿Para los míos expuestos a una infección de sarampión o varicela por su culpa? Por su culpa, por no cumplir los calendarios de vacunación, están muriendo niños afectados de enfermedades casi olvidadas: sarampión, varicela, meningitis…¿Hasta cuando lo vamos a permitir? ¿Hasta cuando estos irresponsables van a poder seguir mintiendo descaradamente en favor de qué intereses? Es hora de pararles los pies, es hora de que les caiga el desprecio, el rechazo y la más absoluta ignominia social que imaginarse pueda.

Eso sin entrar en los dominios de esa caterva de estafadores astrólogos, crudiveganos, testigos de jehová que niegan tratamientos a sus hijos, creacionistas que luchan para envenenar la educacion con mentiras demostradas con datos que quieren que todos ignoremos, homeópatas autotitulados y demás cretinos que contaminan esta maravillosa época de conocimiento con consecuencias mortales.


Por favor, todos contra ellos: no hay que darles ni agua. He dicho (Y me he quedado muy a gustito, la verdad)

lunes, 22 de mayo de 2017

El regalo del miedo

Resultado de imagen de psoe

Susana Díaz ha perdido las primarias del PSOE y lo ha hecho con todo a favor: barones, aparato, los medios de comunicación más consolidados (en su deuda, pero consolidados), los ilustres del partido y  la lógica más elemental. Pedro Sánchez, refugiado en su constancia, su fe en la victoria y una imagen propia de los mártires cristianos de más rancia tradición (nada despreciable, ojo: Churchill estaba muerto tras el desastre militar de Gallípolis, que nadie lo olvide ni desprecie la constancia y la resistencia como valor político) les ha pegado un revolcón histórico a todos juntos y ahora queda analizar las razones de tan sonado vuelco político.

Sin ser analista ni presumir de ello, me juego la barba a que todo ese "establishment" no ha sido capaz de darse cuenta del enorme regalo que le han hecho a Pedro Sánchez: le han regalado el miedo, le han abonado el terreno y alimentado sus motores con la energía, enorme, de todos aquellos que están hasta el gorro de la deriva política general y de la izquierda en particular. A Pedro Sánchez le atribuyeron todas las desgracias electorales del PSOE sin darse cuenta de que el nacimiento de Podemos se basa en la enorme indignación de los hijos de la ira y nietos del PSOE. Podemos, con independencia de su capacidad para gestionar adecuadamente ese enorme patrimonio político, nace en la grieta abierta entre un anquilosado aparato del PSOE entregado a lo "políticamente correcto y adecuación posibilista a las exigencias de lo que no molesta al mundo económico" y unas bases cada vez más indignadas con el mundo en general y con sus representantes en particular.

Haciendo buena la máxima conocida que nos garantiza que "el enemigo de mi enemigos mi amigo", Pedro Sánchez se ha levantado como una figura aliada con esas bases y, de forma fundamental, con el rechazo hacia un absurdo de un PP de espaldas a su propia corrupción y a su incapacidad para darse cuenta de que, a pesar de su solidez en las encuestas, los que no le votan ya están hartos de verse esquilmados por una organización que se lo ha llevado todo y que ha jugado sucio con las reglas del actual sistema político.

El miedo general "de los otros", de "los de siempre" ha movido las velas de Pedro Sánchez en contra del viento dominante de una Susana Díaz cuya incapacidad y soberbia se ha visto reflejada en los resultados, más digno s de la dimisión inmediata que de la sórdida venganza anunciada ayer bajo la siniestra máscara de un resentimiento y un odio africano capaz de negarle el nombre al ganador. Su actitud no anuncia nada bueno y augura sangre vertida en la numantina resistencia que sus fieles van a organizar de Despeñaderos hasta el estrecho. Mala entraña la del personaje, la verdad.

Y ahora queda un futuro que Pedro Sanchez debe gestionar demostrando que, además de fe y resistencia, tiene "maneras", capacidad para estructurar un programa de esperanza, una guía social que, de verdad, empieces estructurar los próximos 50 años de este país y al que podamos acudir para estudiar que nos propone. Fácil, lo que se dice fácil, no lo tiene, pero hay dos cosas que le ayudarán mucho: la podredumbre del PSOE y el absurdo en el que se ha instalado Podemos, dirigido por uno de los personajes más deleznables que ha generado la historia política de España.

Que no nos pase ná.

sábado, 6 de mayo de 2017

Conjugar el "pasado perpetuo"



Hay que tratarlos bien, no cortarles el rabo

Decía Alvin Toffler que “el cambio es la forma en la que el futuro penetra en nuestras vidas” y si nos fijamos bien, es una sentencia asumible en la mayoría de los casos siempre que no atendamos a determinadas realidades españolas. España se configura como una relaidad renuente a los cambios; una ciénaga inerte en la que domina aquello del “que inventen ellos” y en la que determinadas conductas buscan la eternidad de un nuevo tiempo verbal: “el pasado perpetuo”.

El pasado perpetuo es adaptativo, plástico, se renueva y se adapta para que sigamos conviviendo con modos sociales que deberían estar desterrados de nuestras vidas desde hace décadas. En pasado perpetuo vive el Valle de los Caídos, la renovación del franquismo o en evolución hacia esa asquerosa “posverdad” que oculta la mentira y que consigue presentarnos al dictador como “un amable anciano” cuidadoso de las formas y muy atento a las modernas tendencias sociales; en pasado perpetuo vive ese mundo vesánico, maquillado hasta el extremo y “viejuno” de la caza con sus falsas convenciones sobre la ecología y la realidad de una naturaleza que la mayoría de sus practicantes desconocen por completo; la realidad de las azafatas neumáticas - muy de actualidad este fin de semana - y en pasado perpetuo viven las siempre constantes divisiones de la izquierda y de los izquierdistas en este país, territorio en el que la izquierda solo se une cuando la reúnen en la cárcel.

De cada uno de estos puntos se pueden escribir tratados completos, pero me voy a restringir a un breve (tranquilo, Jose Luis) comentario sobre tres de ellos: los rabos de los perros y la caza, la guerra civil que vive el PSOE y las chicas neumáticas en las carreras de motos. 

Del primero de ellos cabe preguntarse que interés desmedido tiene el PP en que se mantenga la legalidad de amputar los rabos a los perros de caza en contra de la normativa europea, el sentido común y la más mínima modernidad en la concepción de las relaciones entre hombres y animales.  Es verdad que siempre, pasado perpetuo, el mundo rural ha tratado  a los animales con una crueldad acerada e insensible y que se han mantenido, como si fueran verdades inamovibles, errores de bulto que ahora no se pueden sostener si se quiere respetar la verdad. Lo de cortar los rabos a los perros de caza no viene determinado por mejorar su rendimiento en la caza o preservar su integridad en el ejercicio de su función, no. Los rabos se cortaban porque los animales, encerrados en cuchitriles o atados perpetuamente a una cadena de longitud imposible, acababan, efectivamente, por tener laceraciones en el rabo producidas por el roce contra paredes y alambradas, heridas constantes que se reducían si se amputaba el rabo. Así de simple: el maltrato era el responsable de esas amputaciones, no el cuidado del animal para evitarle heridas mientras cazaban. La cosa es simple y como siempre, el pasado perpetuo se manifiesta equivocado pero resistente. Lo malo es que, en este como en muchos otros casos, lo hace fastidiando y maltratando a los animales que tienen la desgracia de acabar cerca de alguno de esos salvajes temerosos del famoso “efecto látigo” que tanto miedito les  da a los del PP.

Del segundo, las luchas cainitas del PSOE, solo puedo decir que parece que los actuales púgiles hacen honor a la historia del partido y han decidido sacar las navajas para eviscerarse convenientemente sabiendo que “solo puede quedar uno”. No hablan de proyectos o modelos políticos, de la adaptación a los nuevos sistemas de producción en un mundo globalizado e interrelacionado; no sabemos nada de su concepción política sobre España en una Europa que se tambalea y en un mundo cada vez más dinámico y ms desorientado en cuanto a que hacer con los que van quedándose descolgados del pelotón de activos, no: de todo eso ni palabra, que lo único importante es engordarse el ego y ganar, ganar por encima de todos y reinar en el ”trono de hierro” alimentándose de la sangre de los caídos. Eso si que es lealtad al “pasado perpetuo”, eso es coherencia y ganas de seguir el noble hilo de la historia del partido, siempre desgarrado, convulso y envuelto en peleas internas desde su fundación así que, la verdad, no sé de que se extraña el personal. 

En cuanto a las chicas anuncio, debo ponerme serio y lo hago por muchos y buenos motivos. Primero, me gustan las motos y he tenido la suerte de pasear por un circuito admirando la excelencia de todo el montaje que supone un gran premio. Es impresionante la profesionalidad, exactitud, rigurosidad y excelencia de todo lo que allí se manifiuesta: equipos, boxes en los que no se ve ni el más mínimo indicio de desorden; uniformidad impecable, desplazamientos milimetrados y modernidad a raudales hasta que…nos escupen a la cara la imagen antigua, casposa y decolorada, de unas chicas vestidas de porno azafatas perpetuando los cánones de los antiguos calendarios de taller mecánico y cabina de camión Pegaso de los años 60. A ellas se acercan, con los ojos redondos y labios babosos los salidos que quieren hacerse una foto con el “pivón” medio encuerado de la marca de turno. No, eso es mantenerse en el “pasado perpetuo” de una utilización banal del cuerpo de la mujer como escaparate publicitario y no en el ejercicio normal de una función necesaria y desarrollada con toda profesionalidad. Para hacer una promoción no hace falta enseñar hasta las amígdalas encumbrada en unos tacones imposibles al final de unas piernas eternas. Si la función es necesaria, que lo es, se desempeña con profesionalidad y utilizando los estupendos equipamientos que lucen mecánicos y otros profesionales que trabajan en los equipos que patrocinan esas marcas. A eso, nada que objetar y aplaudo el comentario de Dani Pedrosa: si me dan a elegir entre la chica del paraguas y otro mecánico en la parrila, me quedo con el mecánico. 
Así de simple: si la función es necesaria, se hace sobre las bases de dignidad y respeto  hacia esas azafatas que están trabajando y cobrando un dinero por ayudar a las marcas, no por convertirse en imágenes sexuales en los sueños de los salidos que les agarran la cintura. Pasado Perpetuo, una vez más.



sábado, 29 de abril de 2017

De la naturaleza ondulatoria de la libertad

Representación gráfica de una onda

El ser humano se ha preocupado, siempre, sobre la verdadera naturaleza de los fenómenos físicos que se manifiestan en su entorno más próximo, dando lugar al nacimiento e la filosofía y de la ciencia, armas con las que se ha adentrado en los misterios del universo y en los oscuros campos de su propio pensamiento. Hoy, cuando los avances de la ciencia se hacen notar como nunca antes lo pudieron hacer, nos encontramos con ciertas corrientes contrarias a la aceptación de la verdad y, de forma colateral, con un retroceso enorme de la aceptación de la libertad de la sociedad y, lógicamente, de los individuos que la componen. Esta pequeña reflexión trata de averiguar tanto la naturaleza intrínseca de la libertad como el uso que hacemos de  ella en nuestra sociedad y en nuestros posicionamientos individuales.

Si nos atenemos a nuestro país, podemos ver que determinados actos, pensamientos y manifestaciones individuales que eran comunes y socialmente aceptados de forma general, se han convertido en algo perseguido y reprobado por los sectores más conservadores. ¿Que nos ha pasado para que lo que antes era normal y adecuado a los espacios de libertad ganados tras largas décadas de inmovilismo social y oscurantismo religioso? ¿Cómo puede ser que un simple comentario -me niego a calificarlo de chiste dada su poca gracia y pésimo gusto - sobre una figura que desapareció hace décadas dé lugar a un proceso judicial? ¿Puede algún español de los que peinamos canas negar que, a lo largo de su vida, hemos hecho comentarios de mucho peor jaez que los que ahora se persiguen? Las barras de los bares patrios han sido testigos de verdaderas salvadas verbales sobre la muerte del susodicho personaje y sobre otras muchas cuestiones que hoy nos llenan de rechazo y de vergüenza. 

Yo mismo, desde las gradas del Magariños, he pedido a gritos la presencia del Ku Klux Klan, he mandado a las forofas a fregar y le he deseado la peor de las muertes y suplicios varios a muchos árbitros y jugadores de los equipos contrarios. Fruto de la educación recibida, calificábamos de gafotas, gordos, pelotas, maricones y demás epítetos hoy constitutivos de causa por acoso, todo lo que se desviaba de los cánones establecidos. Luego llegaron los años de liberación y España se llenó de color, de diversidad, de tolerancia y de intentos por normalizar lo que siempre había existido por mucho que nuestros educadores lo negaran. Salieran del armario y de la persecución los homosexuales bajo las banderas de las siglas LGTB reivindicando el lógico espacio debido a sus vidas; cada cual siguió sus criterios aceptando o negando la unicidad del pensamiento político y de la concepción religiosa de sus vidas; se abrieron las compuertas de las presas sociales y nos sentimos libres disfrutando de nuestra libertad. Estábamos en la cresta de la ola y la modernidad pilotaba nuestra vidas.

Si la libertad hubiera tenido una naturaleza corpuscular, hubiéramos creado un cuerpo inmenso, rotundo, blindado, imposible de limar o reducir, pero la naturaleza de la libertad nos deparaba la sorpresa de su realidad: la ola seguiría su evolución y bajaríamos hasta el valle de las sombras que ahora habitamos. Sinceramente, jamás pensé que deberíamos preocuparnos de las cuestiones que hoy nos preocupan y lamentar la pérdida de lo que hoy hemos perdido y algunos echamos de menos. La reacción, el descenso camino del valle -cruel coincidencia con el otro valle tan defendido por algunos en contra de la más mínima sensibilidad propia de la condición humana- de la onda nos está volviendo a llenar la vida de tristeza, seriedad, impostura y el silencio de la autocensura en busca de lo "socialmente aceptado" o "políticamente correcto".

Fuera de España, las corrientes contrarias nos regalan titulares escandalosos en los que la reacción triunfa de manera similar a los juicios seguidos contra Galileo, Giordano Bruno, Servet y tantos otros. Los profesores del cinturón de la Biblia de los USA se ven obligados a hablar de Darwin -uno de los intelectos cumbre de  la humanidad- en plano de igualdad con lo que dice "el libro". La universidades no pueden debatir sobre todo, como es su obligación, pues los estudiantes se ven agredidos por la diversidad de pensamiento, escuelas, tendencias, teorías y posibilidades. Es como si la sociedad toda fuera en busca de la uniformidad, del silencio, de la tranquilidad que da el no tener que pensar, tomar postura y abrir ese debate unipersonal que todos realizamos cuando analizamos la información recibida para construir una postura, la nuestra, sobre la realidad.

La ciencia se ve perseguida y cuestionada por el absurdo y si alguien lo duda, que esté atento a lo que va a pasar en poco tiempo con el renacimiento de enfermedades olvidadas gracias alas campañas estatales de vacunación. ¿Razón? La sinrazón de unos inconscientes que llenan las redes sociales de mentiras sobre falsos efectos secundarios de las vacunas. Si quieren saber de los efectos secundarios, que miren las antiguas fotografías de las salas de hospitales rebosantes de pulmones de acero en los que los afectados por la poliomielitis intentaban salvar sus vidas ya siempre condicionadas por miembros paralizados de imposible recuperación.

Volvemos a los valles oscuros de la intolerancia, descendemos a las profundidades de la intransigencia, el debate político se llena de ausencias intelectuales y vivimos ayunos de teorías políticas que nos propongan soluciones válidas para una sociedad que cabalga veloz hacia no sabemos dónde.España se está convirtiendo en un país plano, triste, malencarado y grosero que rechaza las posturas contrarias de forma visceral y por completo carentes de argumentación. Las opiniones medran huérfanas de criterios que las formen y sustenten, pero siempre en la pendiente descendiente de esa onda que condena a la libertad a su actual reducción.

Hoy, por desgracia, la explosión social de los años 80 no sólo sería imposible: hoy llenaría cárceles y juzgados de procesos, sanciones y penas mientras, eso sí, todos buscamos ser correctos y hablar, en el colmo de la estupidez y mojigatería, de ciudadanos y ciudadanas; olvidamos el correcto uso de las reglas del lenguaje con el ánimo de satisfacer...¿Qué satisfacción se busca? La verdad es que no lo sé y además, desprecio aquello que puede verse potenciado por esas prácticas, lo confieso.

La física de la onda nos ha dominado y hoy los comentarios se ven analizados por una policía que, contrariamente a lo que parece sensato, se ve obligada a dedicar sus horas y sus afanes a leer mensajes de 140 caracteres de los que sólo se puede decir que están a la altura de su extensión y de la calidad intelectual de los que los escriben.

Hace años que la pena por esa deriva domina mis reflexiones, pero lo que hemos vivido en las últimas semanas me hace temer lo peor: el triunfo absoluto de la oscuridad y la reacción sobre la libertad, esa libertad que se consolida olvidando lo peor y asentando lo mejor en el espacio común de una sociedad que ara y rotura con cariño ese espacio tan delicado, frágil y rodeado de enemigos por los cuarto puntos cardinales.







jueves, 13 de abril de 2017

CONTRA LA PARED



Que la vida es injusta y un proceso mal parido es algo que llevo diciendo muchos años, pero que, además de esas cualidades cuente con la capacidad de ser una auténtica hija de puta es algo que se demuestra en muchas ocasiones y con especial brillantez cuando se ceba en la suerte de los niños. hace pocas semanas que, de vez en cuando, me asalta un video que se emite -imagino que sin cargo y por la cercanía de algún directivo con la causa, que suele ser la principal razón de tanta solidaridad- en los canales digitales protagonizado por niños enfermos de cáncer. El video es genial y ha sido posible gracias a que el Dúo Dinámico ha donado los derechos de su canción “Resistiré”, algo realmente loable y que ha permitido la creación de una pieza realmente buena y especialmente emotiva.

Confieso que no puedo verlo sin emocionarme y ponerme triste: es algo que me pasa por encima y que, sin embargo, no puedo dejar de ver y detengo de forma fulminante la búsqueda de otros programas en cuanto me encuentro con sus imágenes. Quiere ser alegre, optimista;  quiere transmitir fuerza y energía; quiere que seamos conscientes del esfuerzo de los niños enfermos y de la enorme profesionalidad y entereza de los que los cuidan (Digno de otros miles de páginas elogiosas y largos panegíricos, sin duda) en medio de un ambiente alegre que ellos mismos generan y que se alza por encima de las desgracias diarias que deben llenar sus vidas. Todo perfecto, pero yo me quedo triste, hecho polvo y pensando que, si hay algo injusto en el mundo, es la enfermedad de un niño y que si algo niega la existencia de algo parecido a un dios es, precisamente, esa posibilidad: un niño que muere de cáncer es un insulto, una infamia, una injusticia, un absurdo, una cabronada insigne que no admite más intervención que la tiranía de una proceso, la vida, basada en la destrucción, el azar y el derroche de seres que alimentan a otros seres en un círculo de suma cero que nos devora a todos sin tener en cuenta ningún destino, ningún sentido y sobre todo, ninguna justificación.

El video es un recordatorio constante sobre el absurdo que rige nuestras vidas, siempre sujetas al azar de una enfermedad, una infección, un accidente, una alteración y siempre, siempre, enraizadas en la más absoluta intrascendencia: nuestra vida no le importa a la vida, ella continúa impasible buscando nuevas víctimas, algunas de las cuales argumentan que verse sometidos a esa enloquecida tiranía es “una bendición”. No, la vida no es una bendición, es una putada que, en el caso de las enfermedades infantiles, se muestra todavía más cruel, absurda y despiadada, casi vengativa y sádica.

Tomo el título de uno de los versos de la canción “cuando me pongan contra la pared..” y es que todo lo que el video refleja y desarrolla a mi, personalmente, me pone contra la pared y refuerza por completo y una vez más, lo que he ido acumulando como manual de instrucciones para afrontar ese breve periodo de consciencia que llamamos vida y que está llamado a volver al silencio de la materia inerte y ser, otra vez, polvo de estrellas.

A todos los que intervienen en esa lucha, en esa pelea diaria les deseo lo mejor y especialmente deseo que esa cara que trata de transmitir alegría e ilusión, pierda, para siempre, la oscuridad doliente que puedo ver cada vez que me dice que “la quimio jugando, se pasa volando”. Mucha suerte, mucha fuerza, mucho ánimo y que la vida no se cebe con vosotros. 


Ni es justo ni es comprensible. Por lo menos, para mí.